El personal sanitario ante la violencia de genero

mayo 26, 2016 en Artículos por No más violencia de género

 Jose-Antonio Burriel

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La Ley Orgánica 1/2004 de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, establece en su artículo 15 que las Administraciones Sanitarias, en el seno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS), promoverán las actuaciones de las y los profesionales sanitarios que permitan la detección precoz de la violencia de género y propondrán las medidas necesarias para mejorar la eficacia en la lucha contra este tipo de violencia mediante el desarrollo de programas de sensibilización y formación continuada del personal sanitario que permitan impulsar el diagnóstico precoz, la asistencia y la recuperación de las mujeres maltratadas. El diagnóstico y la atención a la violencia de género, tanto en el ámbito de la asistencia primaria como en el de la especializada, están incluidos en el Real Decreto 1030/2006, de 15 de septiembre.

La importancia del personal de los servicios sanitarios ante la violencia de género

Desde los servicios sanitarios se puede desempeñar un papel crucial para ayudar a las mujeres que sufren violencia de género, ya que la mayoría de las mujeres entran en contacto con ellos en algún momento de su vida (con sultas a demanda y preventivas, embarazo, parto, cuidado médico de los hijos o hijas, cuidado de las personas mayores, etc.). Además, las mujeres que sufren cualquier forma de violencia de género acudirán con mayor frecuencia a los servicios sanitarios, en particular a Atención Primaria, Urgencias, Obstetricia y Ginecología y Salud Mental.

Las necesidades específicas de estas mujeres son multidimensionales, por lo que se requieren intervenciones sanitarias que tengan en cuenta los aspectos biológicos, psicológicos y sociales. Para ello es necesaria la implicación activa de todo el personal de los servicios sanitarios desde un modelo de atención integral.

Si el personal de los servicios sanitarios es capaz de profundizar, mediante una escucha activa y empática, en aquellos elementos psicosociales y de género que tienen que ver con la forma y condiciones de vida de quien la padece, con sus problemas y su situación familiar, se podría obtener un diagnóstico acertado. La detección de la situación de violencia por parte del personal sanitario predispondrá a la ruptura del silencio, lo que supone el primer paso para la comprensión y visualización del problema. El no reconocimiento de una situación de maltrato como condicionante de un problema de salud, especialmente por figuras dotadas de «autoridad» como es el personal sanitario, puede conllevar una nueva victimización para la mujer que podría contribuir a la cronificación del maltrato y a la medicalización del problema.

Recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud

La OMS, en su informe Violencia contra las mujeres: Un tema de salud prioritario, recomienda al personal sanitario que: «No tenga miedo de preguntar: Contrariamente a la creencia popular, la mayoría de las mujeres están dispuestas a revelar el maltrato cuando se les pregunta en forma directa y no valorativa. En realidad, muchas están esperando silenciosamente que alguien les pregunte».

Define además, que las funciones mínimas a desarrollar en este tema desde el sistema sanitario, son las siguientes:

  • Preguntar con regularidad, cuando sea factible, a todas las mujeres sobre la existencia de violencia doméstica, como tarea habitual dentro de las actividades preventivas.
  • Estar alerta a posibles signos y síntomas de maltrato y hacer suseguimiento.
  • Ofrecer atención sanitaria integral y registrarla en la historia de salud o historia clínica.
  • Ayudar a entender su malestar y sus problemas de salud como una consecuencia de la violencia y el miedo.
  • Informar y remitir a las pacientes a los recursos disponibles de la comunidad.
  • Mantener la privacidad y la confidencialidad de la informaciónobtenida.
  • Estimular y apoyar a la mujer a lo largo de todo el proceso, respetando su propia evolución.
  • Evitar actitudes insolidarias o culpabilizadoras ya que pueden reforzar el aislamiento, minar la confianza en ellas mismas y restar la probabilidad de que busquen ayuda.
  • Establecer una coordinación con otros y otras profesionales e instituciones.
  • Colaborar en dimensionar e investigar el problema mediante elregistro de casos.

NO HACER es permitir que la violencia continúe y que la salud de las mujeres empeore. ACTUAR contribuye, además de poder resolver el caso, a hacer desaparecer los mitos y creencias que acompañan a la violencia de género. Frecuentemente no se interviene por miedo a no saber qué hacer, a hacer más daño…, pero es importante señalar que el sólo hecho de escuchar con respeto es un acto terapéutico. Con frecuencia la consulta es el único espacio que la mujer tiene para hablar de lo que le pasa. Al hablar con la mujer se puede ir descubriendo en qué se la puede ayudar y cómo.

Los médicos de cabecera detectan en un mes 578 casos de violencia machista

La iniciativa de la Conselleria de Sanidad de movilizar a los médicos de atención primaria para detectar los posibles casos de violencia de género está dando sus primeros frutos, y son buenos.

Solo en el mes de febrero, los médicos de cabecera detectaron 578 casos de violencia de género y otros 170 fueron diagnosticados como posibles casos. Esto supone una media de 27 casos al día en la Comunitat Valenciana. Son los primeros datos aportados por la administración sobre la experiencia que se lanzó a finales del año pasado y que implica a los facultativos de los centros de salud para realizar un cribado aleatorio a toda mujer mayor de 14 años para la detección de posibles casos a través de un cuestionario. Preguntas con respuesta en un entorno de confianza gracias a las que se espera reducir las cifras de fallecidas por violencia machista.

Los resultados se pusieron  de relieve en la I Jornada Multidisciplinar en Violencia de Género celebrada en Elx, un evento dirigido a profesionales sanitarios y del terreno de la enseñanza. Las herramientas metodológicas e informáticas se pusieron en marcha a finales del año pasado pero fue en febrero cuando se lanzó una campaña de concienciación entre los profesionales sanitarios para crear el hábito, y, posteriormente, se pidió la implicación de todos los gerentes de los departamentos de salud para afianzar el programa.

Conclusiones

  • Los profesionales sanitarios son pieza clave para la detección y prevención de la violencia de género.
  • El Protocolo Sanitario Común para el tema de la violencia de género es un documento a tener en cuenta por el personal sanitario
  • Solamente todos juntos podremos logar avances significativos en la erradicación de la violencia de genero

Descarga el protocolo comun sanitario

Perfil oficial de la Asociación No Más Violencia de Género "José Antonio Burriel", por la erradicación de la violencia contra las mujeres.