Redes sociales, móviles, televisión: seguridad y educación.

octubre 13, 2016 en Artículos por No más violencia de género

Por Jose-Antonio Burriel.

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Me preocupa, y mucho, la seguridad de las Redes Sociales  –fraudes, acoso, injurias, daños morales, invasión de la intimidad, incitación al odio y a ataques sexuales, etc.-, Y me preocupa, asimismo, la continua exaltación del machismo en anuncios, mensajes, comentarios, etc. Y esa preocupación se acrecienta cuando reflexiono acerca del escaso esfuerzo en los centros docentes para formar a sus alumnos en el uso de las Redes Sociales y en la igualdad de hombres y mujeres. ¡Y qué decir tiene cuando la reflexión se centra en las madres y padres de los alumnos, en su responsabilidad en la educación de sus hijos –en su derecho, pero también su deber! A la complejidad del tema se une una “cierta” soledad: no saben, no se les ayuda desde la autoridad educativa, desde los propios centros docentes.

¿Cómo llegar a conseguir la implicación de los centros docentes y de los padres de los alumnos en la formación de los más jóvenes en el uso seguro de las Redes Sociales y en la erradicación del machismo en esas Redes y en los medios de comunicación? En primer lugar, y aunque sea obvio… ¡implicarse! Es decir, tomarse en serio la gravedad y urgencia del tema y de su repercusión en la formación y educación de los más jóvenes. En serio, lo que implica tiempo. Implica tiempo y documentación. Documentación para entender del tema, para aprender y después poder enseñar lo aprendido. Una documentación que incluye “los instrumentos” necesarios para lograr la eficacia: aplicaciones prácticas para móviles, páginas web y blogs, cuadernos, guías y manuales, etc.

Una enseñanza, formación o educación, como quieran reseñarla, que debe impartirse, y entenderse, positivamente. No se trata de poner límites o fronteras al acceso -en el caso de las Redes Sociales-. Ni muchísimo menos: estamos en la aldea global de  la comunicación e información, que es algo positivo. Se trata de mostrar sus ventajas a los más jóvenes, y de advertirles de los peligros existentes. Solamente así, con un uso correcto de las Redes Sociales, éstas serán positivas en sus vidas.

Y en lo que se refiere al móvil, varias cuestiones. Asombran un tanto los porcentajes de niños y adolescentes que poseen un móvil. ¿Necesario en algunos casos? A mí no me preocupa que tengan un móvil, sino el uso que hacen de ese móvil. ¿Enseñan los padres a sus hijos como y para que utilizar el móvil? ¿Están alerta los padres –no hablo de control, digo estar alertar- de uso de los móviles? Consejos para ese “estar alertas” existen –comprobar en los buscadores o en las páginas especializadas-. En definitiva, instar a los padres que cumplan con su deber, y su consiguiente responsabilidad, de formar adecuadamente a sus hijos, aunque ello implique tiempo y formación al respecto.

Y no olvidemos la visión de determinados programas televisivos con audiencia entre los jóvenes. No los cito, no me gusta la publicidad de aquello que considero negativo. Y también en este aspecto no hablo de prohibiciones, ni nada parecido. Digo que los padres deben conocer los programas que ven sus hijos. Y deben comentar sus contenidos con ellos. Deben, en definitiva, ayudarles en la reflexión crítica que deben hacer cuando se sientan delante del televisor.

Y si hablamos de machismo, un tema: que los padres den ejemplo de igualdad, de trato respetuoso entre ellos, de respeto a la libertad de cada uno. Que no olviden que sus hijos “han aprendido –en muchas ocasiones, demasiadas- la vivencia del machismo en su familia, en su entorno más próximo e íntimos.

Conclusión, y conclusión de sentido común: el deber –también el derecho- de los padres de educar y formar a sus hijos no se concreta únicamente en la elección del centro educativo, es más amplio, va muchos más allá. ¡Por ejemplo, en el uso de los móviles, en su participación en las redes sociales, en sus audiencias televisivas!

Perfil oficial de la Asociación No Más Violencia de Género "José Antonio Burriel", por la erradicación de la violencia contra las mujeres.