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El ‘perreo’ que aviva la violencia machista

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Por Gema Peñalosa para Diario El Mundo. Publicado 24/12/2017.

  • Los jueces ponen órdenes de protección en jóvenes sin que ella ponga denuncia y contra su voluntad
  • La música que denigra a la mujer y ciertos programas de TV, foco de preocupación
  • Machismo feroz entre los más jóvenes

Esta semana, se cumplían 20 años del asesinato de Ana Orantes, la primera mujer que visibilizó la violencia machista en un programa de televisión y que cambió la visión de la violencia sexista para siempre. Después de contar al público cómo su marido llevaba toda la vida dándole palizas, él -del que llevaba dos años separada- la sacó al patio de su casa, la ató a una silla y la quemó viva tras rociarla con gasolina.

Ana representaba a todas las mujeres de una generación que naturalizó los golpes y los insultos. A partir de ella, se puso en marcha la maquinaria judicial y política para poner freno a esa violencia que ni siquiera tuvo nombre hasta la Ley Integral de 2004.

Hoy la lucha ha subido escalones, es otra, aunque hoy, sin embargo, ha habido un retroceso en el perfil de las víctimas porque los malos tratos se han instalado en las parejas más jóvenes, en la franja que va desde los 18 hasta los 25 años.

Muchas son chicas recién llegadas a la mayoría de edad a las que, en teoría, se les presupone más visión y más conciencia del problema de los que tenía Ana. Pero no. Ahí están las estadísticas que alarman a jueces y a fiscales. Los jóvenes han vuelto a los roles del pasado: a ponerlos en práctica y a permitirlos.

En la Comunidad Valenciana, siguen aumentando de manera escandalosa los casos entre veinteañeros. Todos ellos tienen un transfondo desalentador: ellas los justifican, piensan que si las controlan, les gritan o tienen celos es porque las quieren. El mito del amor romántico. La regresión en el machismo es tremenda, tal como apunta la fiscal de Violencia sobre la Mujer de Valencia Susana Gisbert.

Este problema ha encontrado respuesta. Los jueces ya están imponiendo órdenes de alejamiento sin la denuncia de la víctima, contra su voluntad. Son la madre o las amigas de la chica las que acuden a la Justicia y las pruebas que presentan son suficientes para acordar la medida. Es la mejor manera de mantener alejado al agresor ya que su víctima no quiere por nada del mundo que él tenga problemas. El papel que adoptan las chicas en la relación es el de aguantarlo todo seducidas por una distorsión en el comportamiento de sus parejas. Confunden control con protección.

Tampoco ayudan factores externos como la música que denigra a la mujer y ciertos programas de televisión. El ‘reggaeton’, un estilo musical muy en auge entre los jóvenes, que cosifica a la mujer con letras abiertamente machistas, está muy presente entre los jóvenes. Se trata del ‘perreo’.

A esto se suma la ausencia de campañas de prevención, que hace años eran constantes y que tanto ayudaron a concienciar y a prevenir la violencia machista. Los recortes tienen la culpa, como lleva años denunciando Susana Gisbert.

«Los recortes están dando sus frutos. La falta de financiación en concienciación, en campañas hace que el escenario sea este», explica la fiscal. «Igual que ha ido calando la concienciación, ahora sucede lo contrario. Cuanto menos informada y concienciada esté la sociedad, menos respuesta», remata.

La opinión de una experta en la materia

Susana Gisbert sabe de lo que habla. Conoce todos los contornos de la violencia machista e insiste en que lo que está sucediendo es realmente preocupante. Tras años de avances en igualdad, las relaciones enfermizas siguen abonando este problema con la idea del príncipe azul ‘tuneado’ y esta creencia es la que anida en la juventud. Le preocupa.

La fiscal tiene muy claro por qué estos jóvenes no se saben la teoría y, por tanto, no pueden reconocer la complejidad del problema. «Si no hay inversión, si no se les hace llegar, si no se invierte en campañas en charlas en los institutos, en publicidad ¿cómo van a comprenderlo?», se pregunta. Además, Gisbert gira su mitrada hacia programas de televisión que, a su juicio, dinamitan el trabajo de años de todos los profesionales de la Violencia de Género.

«No tengo ningún problema en decirlo. ‘Mujeres, hombres y viceversa’,’ Granjero busca esposa’ o ‘¿Quién quiere casarse con mi hijo’ son perjudiciales. Son modelos tremendos y los mensajes van calando en el público de manera que finalmente admiten como normales cosas que no son. Hace falta más concienciación y sensibilización social a través de los medios de comunicación», resuelve. A su juicio invertir y prevenir es fundamental, es la clave para que las cosas rueden otra vez.

Susana Gisbert considera que todavía hay mucho por hacer en la Violencia sobre la Mujer en general y desliza que quizá no siempre se esté tomando tan en serio como se debería. Da un dato. «El Gobierno ha anunciado la creación de 90 nuevos juzgados para toda España y ninguno de ellos es de Violencia. Esto demuestra, sin lugar a dudas, que no se toma en serio. Se celebró un Pacto de Estado y todavía no se han adoptado medidas realmente efectivas», lanza esperando que alguien recoja su reivindicación.


Enlace al artículo original en el diario EL MUNDO.

Perfil oficial de la Asociación No Más Violencia de Género "José Antonio Burriel", por la erradicación de la violencia contra las mujeres.

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Un comentario

  1. […] 2 días hace El ‘perreo’ que aviva la violencia machista […]

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