¿Anestesiados?, por Susana Gisbert

julio 10, 2015 en Opinión por No más violencia de género

Cambian los presidentes autonómicos y sus equipos, cambian los alcaldes y cambia el estilo de muchos pueblos y ciudades. Y esperemos que cambien muchas más cosas, cómo no. Pero hay cosas que no cambian, y deberían. Y lo peor es que parece importar cada vez menos.

En estos días, mientras reuniones y pactos acaparaban la atención informativa, varias mujeres han seguido siendo asesinadas por esa terrible pandemia que es la violencia de género. Y otras han sido atacadas. Y eso de las que tenemos noticia, aunque sea escasa. Muchos miles siguen siendo maltratadas cada día sin que parezca importar demasiado.

Parece que nos hayamos acostumbrado, que se haya aceptado como algo normal que estas cosas pasen, como las olas de calor en verano o la pertinaz sequía. Y no deberíamos consentirlo. Da la sensación que nos hemos inmunizado a la impresión que deberían producirnos estas cosas, que nos han inyectado una vacuna que nos deja la conciencia anestesiada. Y han sido varios los doctores que han intervenido en ello.

Por un lado, los medios de comunicación. Han estado tan ocupados con los tuits de un concejal, los medios de transporte de los nuevos alcaldes, las discusiones entre los nuevos socios de gobiernos varios, las quinielas de nombres que ocuparán uno u otro puesto y, por supuesto, los nuevos fichajes de cualquier equipo de fútbol, que apenas tienen sitio para estas víctimas.

Pero no sólo son ellos. Entre las propuestas estrellas de toda esa nueva camada de mandatarios, ninguno, o muy pocos, han incluido la lucha contra la violencia de género. Y, los que lo han hecho, nunca en primer lugar, ni han destinado a ello sus primeras acciones. Así que hemos visto una apuesta decidida para acabar con los tristísimos desahucios y con la repugnante corrupción, pero no tan decidida para otras cosas. Una lástima, aunque aún están a tiempo de remediarlo.

Pero tampoco les culparé solo a ellos. Porque responsables somos todos. Y si a los medios de comunicación les importa poco, y los políticos no lo usan como emblemas de sus campañas electorales es porque la audiencia de unos y los votantes de otros no le conceden trascendencia. Ni proporciona espectadores ni votantes, al parecer. Y los potenciales espectadores y votantes somos todos, la sociedad entera. Una sociedad que vive anestesiada un problema enorme. Y es esa anestesia la que hace que los demás no hablen de ello.

Así que los culpables somos todos. O nos despertamos de la anestesia y reclamamos atención para el tema, o estamos perdidos. No las dejemos solas. No es su problema, es un problema de todos y cada uno de nosotros. Y hasta que no lo asumamos, estaremos siendo cómplices. Tanto los que inoculan la vacuna de la indiferencia como los que nos dejamos inyectar.

A ver si de una vez por todas esto también cambia.

@gisb_sus

Escrito para InformaValencia el 02-07-2015.

Perfil oficial de la Asociación No Más Violencia de Género "José Antonio Burriel", por la erradicación de la violencia contra las mujeres.