Carta sin tregua contra el terrorismo machista

septiembre 26, 2014 en Opinión por No más violencia de género

Sin tregua contra el terrorismo machista, por Susana Gisbert

Carta a los ciudadanos, por José A. Burriel

el terrorismo machista mata

Sin tregua contra el terrorismo machista, por Susana Gisbert

Más de uno estará pensando que ya estoy otra vez aquí con el tema de siempre. Sé que soy insistente, eso que mi madre llama “tenaz” y otros llaman “pesada”. Pero me da igual. En este caso el fin justifica los medios, y pienso seguir insistiendo con el problema de la violencia machista. Porque es necesario.

En este mismo diario, se ha elegido como causa de la semana la Violencia de género. Sabia decisión. La violencia de género es algo sobre lo que debe concienciar a diario, luchar a diario. Sin tregua. No sólo son muchas las muertes, sino que cada día miles de mujeres sufren en silencio esta clase de terrorismo, sin que se les haga caso. Y seguro que alguna de ellas será la próxima asesinada. Y, mientras, la prensa, que además de un negocio tiene una responsabilidad social, poco o nada dice de este tema.

Les invito a un “experimento”. Abran cualquier periódico o vean o escuchen cualquier cadena de radio o televisión. Comprueben, en un día en el que no haya habido ninguna víctima mortal, las veces en que aparecen referencias a la violencia de género. Excluyan los días en que haya habido algún acto institucional al respecto, como ocurría hace unos días con la presentación de la Memoria de la Fiscalía de Sala de Violencia contra la Mujer, o esos otros en que interesa mostrar que se ha inaugurado algo o se ha aprobado alguna ampulosa declaración. Y recuerden el resultado

Ahora hagan otro tanto comachismo-3n las palabras “crisis” o “paro” en un día cualquiera, un día en que no se hayan dado cifras oficiales del aumento del desempleo ni el FMI o la Unión Europea haya hecho ninguna recomendación de las suyas. Seguro que se encuentran con todo tipo de referencias a brotes verdes, raíces profundas e inspiradas metáforas por el estilo. Y sigan recordando el resultado.

Pero vayan más allá. Y busquen ahora referencias a la vida y actividades a la vida de algún hijo de famosuelo que no haya dado un palo al agua en su vida, llámese Chabelita, Juliancito, Rociíto, Julio José, Kiko, Tamara o cualquier otro. Por supuesto, en este caso, no es necesario que busquen un día que no hayan hecho nada, porque eso es cualquier día.

Y ahora, la prueba definitiva. Busquen el nombre de cualquiera de esos jugadores de fútbol que cobran una cifra obscena por dar patadas a un balón en un día en que no se juegue ningún partido. Y me juego lo que sea a que hallan cumplida información sobre apasionantes actividades tales como si se ha hecho un nuevo corte de pelo, o un piercing, si ha salido a pasear con una modelo, o si está triste o le duele la rodilla o la cabeza. ¿No es cierto?

Pues eso. Que la violencia machista sólo parece importar cuando hay un cadáver caliente. Y aun así, tampoco demasiado, como no sea que las circunstancias despierten especialmente el morbo. En lugar de insistir una vez y otra en que es un problema de todos, en lo importante que es denunciar si conocemos algún caso, en no fomentar las actitudes machistas, en que todos somos responsables. Y en que no podemos conformarnos en hacer un minuto de silencio o en ponernos un lazo violeta en la solapa…

Porque el silencio es cómplice. Y yo no quiero ser cómplice de esto. ¿Y ustedes?

Carta a los ciudadanos, por José Antonio Burriel

correos hay salida violencia de generoEstos días los carteros en sus carritos amarillos traen una carta para todos los ciudadanos. Una carta con unas pocas palabras: ¡Hay salida a la violencia de género! Una carta que no hay que abrir: es un carta del tamaño del carrito, un cartel que contiene un mensaje para todos: hay salida a la violencia de genero si los ciudadanos, todos los ciudadanos, nos comportamos como tales: defensores de los derechos que conforman una sociedad libre y democrática. Para ello es suficiente con poner atención al mensaje y ser responsables. ¡Gracias, carteros!

Eso escribí para presentar la campaña de Correo contra la violencia machista. Y me reafirmo: estamos ante una carta para todos los ciudadanos. Porque de todos los ciudadanos es la responsabilidad de terminar con esta insufrible lacra social. Y llega la fiscal de violencia de genero, Susana Gisbert, y me brinda una razón mas: “Porque el silencio es cómplice. Y yo no quiero ser cómplice de esto. ¿Y ustedes?”

Desde luego, yo no quiero ser cómplice, y no voy a callarme mientras unas gotas de sangre corran por mis venas. Pero el silencio puede ser múltiple.

El silencio de quien conoce una situación de maltrato y mira hacia otro lado: ni denuncia, ni ayuda a la mujer maltratada a dar un paso hacia la salida. Pero también existe otro silencio: el silencio de los ciudadanos que miran hacia otro lado porque piensan que la lucha contra la violencia de género no va con ellos. Si se trata de corrupción… ¡sapos y culebras salen por su boca, y con razón! Si se trata del Ebola… ¡cualquier precaución es poca! Pues que quieren que les diga: la violencia de género nos afecta a todos. Porque la violencia de genero deteriora la sociedad al atentar a la dignidad e igualdad de todas las personas, hombres y mujeres. Porque la violencia de genero es un delito público y no un asunto entre cuatro paredes.

Los ciudadanos podrán hacer poco o mucho. Pero encogerse de hombros… ¡es renunciar a ser ciudadano!

Y el carrito de Correos con su cartel es como una carta para cada uno de nosotros: hay salida para la violencia de género, si todos ponemos algo de nuestra parte.

Perfil oficial de la Asociación No Más Violencia de Género "José Antonio Burriel", por la erradicación de la violencia contra las mujeres.