“En señal de mi amor , recibe esta alianza y…Todas mis contraseñas”

agosto 18, 2015 en Artículos, Opinión por No más violencia de género

juego-pareja-de-noviosArtículo de Angels Blaus, publicado en su blog: “MOLINOS DE VIENTO DE LEVANTE”: Fallera de nacimiento, manchega por adopción,madre y jurista. Estas son las opiniones,aventuras y desventuras de una trotamundos que mantiene ideales,es madre por encima de todo y además,jurista.” Seguir leyendo hasta el final, porque es un artículo de primera. 

Es fácil convertir este post en el prototipo de post jurídico pero no es mi intención, primero porque mi estilo va por otros derroteros (o eso quiero) y segundo, porque en cualquier caso quisiera que todo el mundo que me leyese pasase un buen rato y ello difícilmente puede suceder si no se me entiende porque no está de más recordar que en ocasiones es complicado traducir la jerga jurídica ( y también aburrido ¿ por qué no admitirlo? ) .

Solo un matiz en esa línea : Desde el 1 de julio con la entrada en vigor del nuevo Código Penal , por fin el legislador se ha explayado y en el sentido que quiero exponer , digamos que no ha dejado “puntada sin hilo” , de lo cual me congratulo cuando de este tema concreto voy a tratar. La Ley Orgánica 1/2015 de 30 de marzo por la que se modifica nuestro Código Penal, en el apartado XIII de su “Preámbulo” explica por qué se modifican los delitos relativos a la intromisión en la intimidad de los ciudadanos.

Y oiga ¿ qué es el preámbulo de una ley ? –no me fustiguen ¿eh?-  Conviene hurgar en lo que se viene conociendo como “mens legislatoris” -perdón por el “latinajo”-, la “cabezita” del legislador. Es decir, conviene saber por qué el legislador ha creado cierta norma teniendo tanto aquél como la exposición de motivos un valor jurídico interpretativo.

Pues bien, se han modificado ese tipo de delitos esencialmente para solucionar los problemas de falta de tipicidad de algunas conductas y como respuesta a la delincuencia informática que de algún modo no tenía un encaje adaptado a nuestra era tecnológica.

No voy a hacer un listado exhaustivo de la tipología ni tampoco voy a hablar de subtipos agravados, atenuados, blablablá porque definitivamente no me vuelven a leer, únicamente dos apuntes :

En primer lugar :  Se castiga a quien para descubrir los secretos o vulnerar la intimidad de otro , se apodera de sus cartas, papeles, mensajes de correo electrónico u otros documentos de naturaleza personal (y también su interceptación)  o a quien utilice artificios técnicos de escucha , transmisión , grabación o reproducción del sonido o de la imagen, o de cualquier otra señal de comunicación y a quien los difunde , descubre o cede a terceros e igualmente a quien sabiendo su ilícito origen y sin haber participado en su descubrimiento , propaga esos elementos tan personales.

Y en segundo lugar : Ambas conductas exigen la falta de consentimiento de la víctima.

Hasta aquí espero no haber aburrido, ahora viene el meollo.no se vayan todavía

¿ Qué sucede si la víctima consiente ? – y vuelvo al título del post- , pues que si consiento –en el caso que quiero tratar–  que mi pareja, mi chico o chica, se deleite con ciertas imágenes o grabaciones pero después se divulgan , revelan o se ceden a terceros contra mi voluntad , mi chico o chica ( o mi ex ) está cometiendo un delito ( todos o muchos estamos pensando qué supuesto puntual inspiró la cabezita del legislador ).

Y esto es o puede ser harto habitual . Se obra con afán de venganza o por hacer daño cuando por ejemplo surge una ruptura no aceptada por quien tan divinamente se lo pasó recreándose con esas imágenes y/o grabaciones o por el mero morbo que a muchos les/nos encanta , bien entendido que ello debe suponer una lesión grave de la intimidad de quien prestó esas imágenes a su chico o chica ( nuevo apartado 7 del artículo 197 Código Penal ).

Por tanto , los supuestos que ahora se castigan ( a mi juicio muy acertadamente ) , son también esos en los que las imágenes o grabaciones de otra persona en un ambiente íntimo y personal– yo me he centrado en la pareja-  , se obtuvieron con su consentimiento para después divulgarlos contra su voluntad lesionando gravemente su intimidad.

Y a todo esto : ¿Qué es lo que lleva a que una persona no solo ceda esas imágenes ( venga , llamaremos picaronas ) a su partenaire, sino que incluso le entregue sus contraseñas ? Crees-que-TU-NOVIA-ES-CELOSA-estas-21-chicas-LE-PARTEN-SU-MADRE-05  Pues supongo que es ese estado de obnubilación o trastorno mental transitorio que surge por más que lo queramos evitar y que impide pensar en el más allá , en algo distinto que no sea el aquí y ahora pero no está de más incidir o hacer hincapié en que lo ideal sería utilizar cabeza y corazón.

No me dedico al “coaching” ahora que está tan en boga , pero algo de experiencia debo tener en ese sentido y desde luego , en lo que de mí dependa y a quien me quiera escuchar y leer, repetiré que hay que intentar utilizar siempre el sentido común y que en ese mundo a veces tan misterioso e inexpugnable como es el “mundo de dos” , a mi modo de ver , siempre tiene que haber círculos concéntricos.

Se compartirá un mismo centro , pero no puede perderse el oxígeno y hay espacios que no se comparten, oiga ¡ Así de claro !,  sin que ello suponga desconfianza , a veces es cuestión incluso de dignidad y no comulgo con esa mentalidad  de : “Si no me dices todo , si no me entregas todo , si no sé todo , es que no me quieres o no tienes la suficiente confianza”. Eso no es amor , es obsesión y a la postre, un exacerbado control y ya no quiero avanzar hacia otras ciénagas.

círculo concéntrico

Sé que mi opinión es o puede ser controvertida y muchos no la compartirán y defenderán que en una pareja no debe haber secretos y todo todito se debe compartir, y todo todito debe saber el uno del otro  , muy bien , es un debate abierto pero seguiré pensando exactamente igual :

Entrega la alianza pero preserva tus contraseñas.

Oxígeno-Amor

@angels_blaus

Perfil oficial de la Asociación No Más Violencia de Género "José Antonio Burriel", por la erradicación de la violencia contra las mujeres.