Escupitajos machistas

agosto 11, 2015 en Opinión por No más violencia de género

Por José Antonio Burriel

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Escupidera: Pequeño recipiente de loza, metal, madera, etc., que sirve para escupir en él. En otros tiempos, nos encontrábamos escupideras en bares, casinos, etc. ¡En las escupideras iban a parar los escupitajos! También en la calle, cual si fuera una enorme escupidera. ¿Ahora? Ahora las redes sociales -de modo especial Twitter– se han convertidos en escupideras donde desalmados, cobardes, sectarios y descerebrados lanzan sus escupitajos. Lo peor no es que “manchen” las redes sociales. Lo peor es que ¡manchan la sociedad, es decir, a todos! Y para colmo, algunos cuantos les ofrecen sus redes, sus páginas, sus muros, sus correas de transmisión para que el escupitajo llegue más lejos.

No me dedico a revisar en las redes los escupitajos. Desgraciadamente son múltiples y variados. ¡Allá cada cual con sus ignominias y miserias! Pero han llegado hasta mi dos escupitajos que me han hecho hervir la sangre. Un hervor que casi explota al comprobar donde han encontrado cabida esos escupitajos: las páginas de la Policía Local de Madrid. 

Primer escupitajo: “algún día alguien se atreverá buscar el origen de la desesperación y locura de mucho asesino en la ley de violencia de genero que les despojó de sus derechos”. ¡Ni acordarme quiero de la firma del “escupitajo”! Bueno, un machista más de los que andan sueltos y pretenden que se mantenga su status de superioridad.

¡Descerebrado machista –y me quedo corto en el calificativo! ¿Acaso las leyes no tienen como finalidad esencial proteger los derechos de los ciudadanos? ¡Por supuesto! ¿Acaso es un derecho de los hombres maltratar a las mujeres por el mero hecho de considerarse superiores? ¡Tendrían los hombres que agradecer a la ley que les enseñara cuales son sus derechos y cual es el comportamiento justo y digno del hombre para con la mujer! Descerebrado machista, si no quiere ser agradecido con las leyes –por cierto, protegen derechos humanos universales-, sea usted sincero: quiere seguir con “sus privilegios” –que son, por cierto, delitos. Sepa usted que ni la ley le va a permitir sus desmanes, ni los ciudadanos de bien –y somos muchos- se lo vamos a permitir.

Vayamos con el otro tuit. “No eres menos hombre por sufrir maltrato. No es cuestión de sexo, sino de respeto. Depende de ti. Denuncia”.

Ni se es menos hombre, ni menos mujer. Quien sufre maltrato es victima de un delito, de la violación de derechos humanos universales. Y faltar al respeto no es cuestión de sexo, ni de color de la piel, ni de origen: Es cuestión de conducta delictiva. Y, por supuesto, depende de nosotros el “decir basta” y denunciar. Hasta aquí todo claro, bien clarito.

¿Escupitajo? Tengo para mi –a veces, suelo pensar “mal”- que el mensaje del tuit conlleva negatividad, una buena dosis de machismo. Los machistas han lanzado, desde hace tiempo, el mensaje de que también los hombres sufren maltrato. Mensaje que encierra una maliciosa trama: se protege a las mujeres y no a los hombres; el maltrato es cosa de hombres y de mujeres. En definitiva, minimizar el maltrato hacia las mujeres. Y las estadísticas oficiales son contundentes respecto al maltrato hacia las mujeres y hacia los hombres. ¡Mayoría superabsoluta acerca de los agresores! Claro que para seguir minimizando la violencia hacia las mujeres añaden: los hombres no se atreven a denunciar. ¡Y ahí esta la malicia del tuit!

Bueno, y para terminar: estos escupitajos aparecen transcritos en la web de la Policía Local de Madrid. ¡Mamma mía, que desmadre! Y claro, los machistas han llenado de escupitajos sus páginas.

Perfil oficial de la Asociación No Más Violencia de Género "José Antonio Burriel", por la erradicación de la violencia contra las mujeres.