Los datos de la vergüenza

octubre 24, 2014 en Opinión por No más violencia de género

Los datos de la vergüenza: 48 mujeres son maltratadas diariamente en la comunidad valenciana – Por Loreto Ochando

Los datos de la vergüenza: ¿ahora qué? – Por Susana Gisbert

Violence against women: an EU-wide survey. Main resultsLos datos de la vergüenza: 48 mujeres son maltratadas diariamente en la comunidad valenciana

Ayer fue la apertura del año judicial en Valencia. No os voy a aburrir con el acto porque todos sabemos que divertido, lo que es divertido, pues no fue. Eso sí, todos los que quieren figurar (políticos) estaban allí….y es que las elecciones son en mayo!!!!

Bueno, pues el fiscal jefe de la Comunitat Valenciana, Antonio Montabes, en lugar del típico discurso al que nos tienen acostumbrados en este tipo de actos nos sorprendió con una alocución plagada de los datos de la memoria de la Fiscalía.

Sé que a algunos nos les gustó demasiado, pero a mí realmente me pareció una buena forma de explicar el trabajo que diariamente hacen los fiscales en la comunidad. Sí que es cierto que al final me tocó perseguir al pobre Montabes y hacer un hurto famélico: le pedí el discurso porque no daba para anotar tanto dato. He de decir que él muy amable como siempre me lo dio.

Bueno, pues el tema es que hoy voy a hablar de los datos de violencia sobre la mujer. A mi juicio son espeluznantes. En 2013 se tramitaron 17.555 procedimientos. Eso significa que cada día 48 mujeres fueron agredidas, ya sea física o psicológicamente.

Cuando veo los datos la piel se me eriza. Estamos fallando, y mucho, en esta materia. Mientras escuchaba a Montabes hablar sobre procedimientos, órdenes de protección o calificaciones fiscales me venía una y otra vez a la mente la frase que siempre repite Susana Gisbert en las conferencias:

apertura año judicial valencia“Ojalá llegue el día en que no haga falta mi sección”

Pero lo que ocurre es que a los políticos se les llena la boca hablando de igualdad y de violencia sobre la mujer pero aquí nadie hace nada real para erradicarla. Nunca vamos a acabar con este problema si dejamos todo el peso sobre los hombros de la Justicia. Ese es el último paso, el recurso de las víctimas una vez son, eso, víctimas.

Por qué nadie impone cursos o asignaturas en los colegios que enseñen a los niños, futuros ciudadanos, qué es la violencia sobre la mujer, qué es la igualdad, y un sinfín de temas más que podrían ayudar a erradicar esta lacra.

Por qué seguimos tolerando tantos comportamientos machistas sin abrir la boca. Lo siento mucho, pero en nuestra sociedad todos somos culpables de esos datos tan espeluznantes. Vale que ninguno empuñamos un cuchillo pero es como si lo hiciéramos si cuando vemos actitudes machistas no levantamos la voz.

Todos somos culpables y yo estoy harta. Desde aquí hago un llamamiento a todos para que cuando veamos a una profesora decirle a su alumno ‘qué la mamá no te ha puesto el bocadillo?’ la corrijamos en público y le recordemos que los hijos son cosa de dos, que cuando veamos anuncios machistas no compremos esos productos, que cuando veamos a una crío pedirle a una adolescente que no se ponga minifalda le llamemos retrógrado y le coloreemos la cara en público, que les expliquemos a nuestros amigos con hijos pequeños que la igualdad se mama desde crío y es un virus que se ha de inocular en casa y no en el colegio….y así podría seguir hasta llenar cientos de páginas con comentarios que la gente cree ‘inofensivos’ pero que en realidad son el pilar que sustenta los 17.555 procedimientos se acumulan en las estanterías de los juzgados.

NO SEAMOS CÓMPLICES.

Loreto Ochando.

Los datos de la vergüenza: ¿ahora qué?

Nos contaba la titular de este blog esos datos que deben abochornarnos a todos, y que recuerdo para los desmemoriados: cada día son maltratadas al menos 48 mujeres en la comunidad valenciana, según datos de la Memoria de la Fiscalía. Añado, de mi cosecha, lo de que son “al menos” porque, como todos sabemos, uno de los grandes males de la Violencia de Género es que no se denuncia, con lo que, a los 48 casos con constancia judicial, habrá que añadir todos aquéllos que han quedado silentes entre los muros de muchas casas. Algo que no hay que perder de vista.

violencia de genero 25n Pero la cuestión ahora es qué hacemos. Como decía la entrada anterior, no podemos ser cómplices con nuestro silencio. Son cifras tan espeluznantes que debieran hacernos salir a la calle y gritar a los cuatro vientos “basta ya”, que deberían hacer correr ríos de tinta y de indignación y no conformarnos con tibias declaraciones institucionales que no van acompañadas de presupuesto, más allá de lazos morados, minutos de silencio y propuestas marcianas como convertir los entierros de las víctimas en funerales de estado. Debemos centrar nuestros esfuerzos en que no haya víctimas, no en honrarlas con fastos y homenajes.

Pero mi gozo en un pozo. Aunque a mí me pareció un dato estremecedor, parece que no estremece tanto, hasta el punto que, para algunos, no resulta ni siquiera noticiable. Repasando la repercusión de los discursos de apertura del año judicial en la comunidad valenciana, me encuentro con la poca importancia que a algo así se le ha dado. Algunos medios los citan como de pasada, entre otras muchas cifras. Y otros, ni caso, como si fuera algo anodino. De muestra un botón:http://www.levante-emv.com/comunitat-valenciana/2014/10/18/jueces-piden-ochenta-juzgados-administracion/1176038.html.

Ni una sola referencia a la violencia de género, ni a las terribles cifras que todos pudimos escuchar. Por no hablar de la página entera dedicada a las reivindicaciones de los jueces respecto a la necesidad de juzgados –que no solo no discuto sino que apoyo- frente a las tres escasas líneas destinadas a las del Ministerio Fiscal. Y no es un caso aislado. Otros medios ni tan siquiera hablan de otra cosa que de jueces, corrupción y necesidad de juzgados, como si no se hubiera hablado de otra cosa ni nadie más hubiera tomado la palabra.http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/10/17/valencia/1413568213_970073.html

Y es que para mí es inevitable arrimar el ascua a mi sardina, pero al César lo que es del César…

Así que mal vamos. Si se considera que al público no le interesa esto, tenemos un problema, y grave. Porque el problema no llega a los ciudadanos, y quien no conoce no puede rebelarse contra ello. ¿Tendremos que seguir conformándonos con vocear cada muerte y dejar que sigan en una espiral sin fin?.

Pero, por desgracia, el problema no está sólo ahí. Está en todos y cada uno de nosotros. En los que bromean con chistes machistas que, además de no tener ninguna gracia, perpetúan la desigualdad de sexos, en los que frivolizan con el tema, en los que se empeñan en proclamar que estas mujeres pretenden una ayuda del estado y en que proliferan las denuncias falsas. El problema está también en los anunciantes que siguen colocando a la mujer con su detergente y su escoba y al hombre con su cerveza, y en los que consienten eso con su pasividad, y hasta en los que exacerban el deporte masculino y olvidan el femenino. El problema está en todos los que con su actitud, o con su falta de ella, permiten que la desigualdad campe por sus fueros en esta sociedad nuestra.

El problema está también en todos los responsables que hurtan medios materiales y personales a la lucha contra la violencia de género mientras se llenan la boca con manifestaciones grandilocuentes y compromisos vacíos de contenido.

Y el problema también está, por qué no decirlo, en todos aquellos que armados y pertrechados con toga, minimizan el problema e incluso se atreven, en algunos casos, a cuestionar la ley integral o la necesidad de juzgados y de fiscales especializados, tratándonos como una jurisdicción de segunda frente a los importantísimos delitos económicos y de corrupción, por poner un ejemplo. Y no hay que perder de vista que la corrupción es un problema terrible, e incluso repugnante, pero no mata a nadie. Y la violencia de género mata, además de lesionar, humillar y vejar no sólo a sus víctimas sino a la sociedad entera.

Y por supuesto, el problema está en todos los que nos llaman “feminazis” por decir estas cosas.

Todos somos responsables. Y hasta que no lo asumamos así desde nuestras respectivas responsabilidades, como profesionales y como ciudadanos, los datos de la vergüenza seguirán creciendo sin remedio.

Que cada uno decida.

Susana Gisbert Grifo – Fiscal.

Enlaces a los artículos en la publicación del blog de Loreto Ochando, No Sin Mi Toga:

http://nosinmitoga.com/2014/10/18/los-datos-de-la-verguenza-48-mujeres-son-maltratadas-diariamente-en-la-c-valenciana/

http://nosinmitoga.com/2014/10/21/los-datos-de-la-verguenza-y-ahora-que/

 

Perfil oficial de la Asociación No Más Violencia de Género "José Antonio Burriel", por la erradicación de la violencia contra las mujeres.