Machismo y violencia de género

julio 16, 2013 en Opinión por No más violencia de género

por José Antonio Burriel, presidente de la Asociación No Más Violencia de Género “José Antonio Burriel”

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Las recientes fotografías –también vídeos- de determinados actos ocurridos durante las fiestas de San Fermín en Pamplona han dado la vuelta a España y a medio mundo. Fotografías y vídeos que han merecido numerosos comentarios.

¡En efecto, son clara expresión de actos machistas! Y lo son por una razón fundamental que no puede, en modo alguno, olvidarse: estamos ante un menosprecio de la mujer, ante una consideración de la mujer como “puro objeto” para la satisfacción del hombre. Y considero inapropiadas e injustas algunas consideraciones que he escuchado: la mujer provoca…Valga una reflexión: ¿Por qué una persona se plante delante nuestra y nos mire altivamente, profiera palabras injuriosas o realice gestos de menosprecio, hemos de reaccionar con violencia hacia ella? Veamos: no podemos reaccionar con actos injustos objetivamente ante los actos de los demás; nada justifica la acción injusta.

Y la condena del machismo se ha difundido por doquier. Así hay que hacerlo para que no se llegue a una consideración que se escucha o se ve de modo frecuente en los ciudadanos: qué le  vamos a hacer, hay que acostumbrase  a todo, así ha sido siempre, no se puede hacer nada ¡No debe de ser así! Ante el cartel machista –despreciativo de la dignidad de la mujer- de promoción de las cerezas no se debe esperar a la reacción de un organismo oficial: hemos de mostrar nuestro rechazo más rotundo. Igualmente hemos de hacerlo ante fotografías denigrantes para la mujer y manifestaciones del machismo de muchos.

¿Machismo y violencia de género? La causa de la violencia de género no es otra sino el machismo. “La violencia doméstica se desarrolla en un contexto cultural patriarcal, donde el control y sometimiento de la mujer, especialmente dentro de las relaciones de pareja, ha sido no solamente tradicionalmente tolerado, sino legitimado y que, a pesar de las actuaciones y reformas legales llevadas a cabo en España, siguen aflorando en nuestra sociedad”. “La no aceptación, por parte de algunos hombres, del nuevo papel de la mujer en una sociedad democrática y con una convivencia en la igualdad, podría ser unos de los motivos por los que, a pesar de las medidas que se han venido adoptando, no se haya producido un descenso en este tipo de conductas violentas.”  (Congreso de los Diputados)

Está clara la causa de la violencia sobre las mujeres; por tanto está clara la causa de la violencia de genero. Pero es importante no perderse en disquisiciones y excesivas reflexiones. La eficacia de la lucha contra la violencia de género exige centrarse en ese punto, en todo lo que afecta a la violencia que se ejerce sobre las mujeres por el hecho de ser mujeres, violencia que se ejerce por su pareja o expareja.

La  Guía de Criterios de Actuación Judicial frente a la Violencia de Género de 2013 señala la importancia de no confundir violencia doméstica y violencia de género.

“Así, la violencia doméstica o intrafamiliar es la que se produce entre ascendientes, descendientes o hermanos, propios o del cónyuge o conviviente, o sobre menores o incapaces que se hallen sujetos a la patria potestad, tutela curatela acogimiento o guarda de hecho del cónyuge o conviviente o que con él convivan, o sobre otra persona amparada por cualquier relación por la que se encuentren integrados en el núcleo de convivencia familiar, siempre y cuando no se trate de hechos cometidos contra la mujer por su pareja o ex pareja varón (bien se trate de matrimonio o de otra relación de afectividad análoga). Su referente jurídico se encuentra, como veremos, en el artículo 173.2 del Código Penal, exceptuadas las personas ofendidas a las que se refiere el apartado 1 del artículo 153 del mismo cuerpo legal”.

“La violencia de género, por su parte, es la violencia o las diferentes violencias inferidas por hombres contra mujeres por el mero hecho de ser mujeres y constituye manifestación de relaciones de poder históricamente desiguales. Es una de las manifestaciones paradigmáticas de la discriminación ancestral de las mujeres y supone una clara vulneración de sus derechos humanos. La más relevante, cuantitativamente, tiene lugar en el ámbito de convivencia o relación familiar, muy especialmente en el ámbito de la pareja o ex pareja. Ésta tiene en común con la violencia doméstica, exclusivamente, el ámbito o el lugar en que se desarrollan sus manifestaciones más numerosas. No guarda relación con situaciones de vulnerabilidad vinculadas con un déficit de capacidad jurídica o con circunstancias de debilidad biológica (que explica la violencia contra menores o contra ascendientes). Se corresponde exclusivamente con una vulnerabilidad social construida respecto de una parte de la población ciertamente numerosa (algo más del 50%), las mujeres, que se encuentran, normalmente, en plenitud de facultades físicas y psíquicas. El sujeto activo siempre será varón y el pasivo mujer”. (Ver capítulo III de esa Guía de Criterios)

Hay que luchar por conseguir la igualdad efectiva, por desmantelar las raíces culturales causa de la desigualdad. Hay que luchar contra cualquier manifestación del machismo. ¡Por supuesto! Hay que luchar para erradicar la violencia domestica o intrafamiliar. ¡Por supuesto! Pero hay que poner el máximo ahínco en la lucha contra la violencia de género, máximo exponente de la desigualdad.

Este artículo fue publicado en la revista digital “Ojos de Hipatia” el 15 de julio de 2013

 

Perfil oficial de la Asociación No Más Violencia de Género "José Antonio Burriel", por la erradicación de la violencia contra las mujeres.