Un nuevo año: más esfuerzo, más justicia

diciembre 29, 2015 en Artículos, Opinión por No más violencia de género

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A las puertas, casi  medio abiertas, del nuevo año me viene a la memoria una frase que suele decirse en estos días: que comiences el año con buen pie. Eso deseo, pero comenzar el año 2016 con buen pie no depende de la suerte, de un golpe de fortuna: depende de nuestros deseos e intenciones, de la inquebrantable decisión personal de seguir enriqueciendo el patrimonio del espíritu, algo que solamente puede conseguirse viviendo los valores que, en verdad, nos hacen grandes –esfuerzo, generosidad, solidaridad, bondad, amistad, igualdad, paz,  etc.-.

Con otras palabras, viviendo como personas entre las personas: somos caminantes entre los demás caminantes, quienes nos rodean, viven en nuestro entorno, son amigos y son, por encima de cualquier otra consideración… ¡hermanos en la fraternidad universal! Y no son palabras escritas porque suenen bien. Son palabras escritas –más bien debería decir “labradas en mi corazón”- a lo largo de mi vida. ¡Palabras que acompañan mi caminar y me hacen sentir vivo! Y casi todos los fines de año suele recordarlas como examen del tiempo  transcurrido y como propósitos –fortalecidos- para el tiempo que va  a venir.

Y la primera línea “bien fuerte” en mi vida la debo a mi padre: hijo mío, si quieres dejar alguna huella en la vida, esfuérzate cada día en lo que haces, pero cada día, no de vez en cuando. ¿Lo he conseguido? No lo sé, pero sí sé que lo tengo presente desde que me levanto hasta que el sueño me vence. Quizás sea esa la razón de escribir este ¡Feliz Año que va a comenzar! Es decir, buscar la sonrisa de todos, la paz y la justicia.

Y la segunda frase, bien entrelazada con la anterior, se grabó casi “a fuego” en los primeros compases universitarios. Primer día de clase en la Universidad de Valencia, Facultad de Derecho. Y el entonces Rector de la Universidad nos recibió con un encendido discurso. Como epílogo del mismo afirmo: la Universidad les va a formar cultural, intelectual, jurídicamente; no olviden nunca: lo que van a recibir, deben devolverlo a la sociedad el día de mañana, ¡es de justicia!

Y aquí estoy, tras años de esfuerzos diarios por erradicar la violencia de género de la sociedad, iniciando un nuevo año con esfuerzo muy presente desde las primeras horas de estrenado año: ¡es de justicia! Y no habrá justicia en la sociedad sin igualdad entre todos, y no hay igualdad mientras algunos –demasiados- sigan viviendo bajo el pensamiento patriarcal-machista: los hombres son superiores a las mujeres. Un pensamiento que puede llevar, y lleva, al último escalón: al asesinato como demostración de la superioridad.

¿Qué hacer para conseguir la igualdad efectiva, la no-violencia sobre las mujeres por el hecho de ser mujeres? Estas son mis propuestas, las mías, las que corresponden a mi respuesta a… “es de justicia”

  • El esfuerzo diario en la lucha. Y no solo los minutos de silencio, las pancartas, las manifestaciones. La sociedad, todos los ciudadanos, necesitan sentir sobre sus vidas una voz que les recuerde que todos somos iguales, hombres y mujeres.
  • La reunión de esfuerzos de todos los que sentimos más hondamente el tema de la violencia de género, de la violencia machista, para que la voz de todos los  ciudadanos consiga que quienes gobiernan -en los distintos escalones del gobierno- den un paso decidido al frente y suscriban un Pacto de Estado o Pacto Social para acabar con la lacra de la violencia machista.
  • Si es preciso dotar de más recursos económicos a esa lucha, que se haga, sin remilgos ni favoritismos a unos grupos o a otros.
  • Unos recursos que deben ir destinados, según mi entender, a una mayor profesionalización de quien atienden más de cerca a la mujeres víctimas de maltrato –denuncias, juzgados, servicios sociales, recuperación de las víctimas, etc.
  • Y a unas campañas eficaces que lleguen a los ciudadanos “de a pie”. Unas campañas que les hagan ver que el machismo hay que erradicarlo desde los más mínimos detalles: la humillación, la falta de respeto, la superioridad en las acciones, etc. Sera mas fácil, si asi lo entienden, que se uan a la lucha. Y es más fácil reconocer el pensamiento machista cuando este no se centra casi exclusivamente en el asesinatos o las palizas.
  • Y clave esencial: la educación, desde los primeros años, en la igualdad y el respeto, en la no-violencia, algo que solamente se consigue con la existencia de ideales, de valores en nuestras vidas. Decía Gandhi: “la violencia es el miedo a los ideales de los demás”

Una última frase, ésta grabada no hace mucho tiempo: “Nuestra generación no se habrá lamentado tanto de los crímenes de los perversos, como del estremecedor silencio de los bondadosos” (Martin Luther King). No guardo silencia, ni lo guardare. Y no guardo silencio por el respeto que tengo a todas las personas; un respeto que me lleva a comunicarles lo que considero les engrandece: los valores y los ideales.

¡Si somos iguales, todos seremos más grandes; acabemos con la Violencia machista!

Feliz Nuevo Años para todos

José Antonio Burriel

Perfil oficial de la Asociación No Más Violencia de Género "José Antonio Burriel", por la erradicación de la violencia contra las mujeres.