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Así ven el 8-M seis adolescentes

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Asociación No Más Violencia de Género "José Antonio Burriel" intro-girl-01-slide-850x491 Así ven el 8-M seis adolescentes

Muy interesantes puntos de vista de adolescentes y jóvenes. Vale leer sus opiniones, sus palabras. Nos hablan desde su mundo, pero con serenidad, con reflexión, con esperanza, sin “furia”, ni exclusivismos, ni desde ideologías de partido. En lo que llevamos de 2019 he tenido la ocasión de estar en más de diez ocasiones dando una charla sobre igualad y sobre la violencia de genero entre los adolescentes. Me han escuchado y les he escuchado. Piensan igual que los entrevistados en este reportaje: serenos, sensatos, con  la ilusión de un paso al frente, conscientes del entorno en el que viven y de sus responsabilidades. JOSE-ANTONIO BURRIEL

Tienen entre 13 y 18 años, y nos prestan sus miradas para analizar el estado de salud de la igualdad entre hombres y mujeres después del histórico 8-M de 2018. Estas tres chicas y estos tres chicos representan el futuro y coinciden en algunos aspectos, discrepan en otros, y nos comparten sus vivencias y sus reflexiones sobre el asunto.

Artículo originalmente publicado en El Mundo, 8 de marzo 2018.

Beatriz Pérez / 17 años, Estudiante de 1º de Bachillerato

La palabra feminismo le sugiere “igualdad y derechos”. Siempre ha sido consciente de que a ella, por ser mujer, a veces se la trataba de forma diferente, pero al hacerse mayor esta sensación se ha convertido en motivo de reivindicación.

Quiere estudiar Filosofía para promover la reflexión desde las aulas. De momento, el pasado 8 de marzo se estrenó como conferenciante ante sus compañeros.

No pudo acudir a la manifestación porque tenía un examen y “faltar era igual a un cero”, no se lo podía permitir. Se arrepiente de no haber estado, así que este año viajará de Aranjuez a Madrid con unas amigas para unirse a la movilización. Para ella, empoderarse empieza por “no callarse”: “Te empoderas cuando ya no tienes miedo a que te digan que eres una exagerada”. A ella no hay quien la pare.

“El 8-M es la consecuencia de todo lo que reflexionas antes, cuando empiezas a vivir ciertas cosas, cuando empiezas a ver diferencias”

Juan Martínez-Aedo / 18 años, Estudiante de 2º de Bachillerato

Juan está a punto de terminar el instituto y el futuro laboral ya no le parece tan lejano. De ahí que, al hablar de igualdad entre hombres y mujeres, señale que donde ve más diferencias es en los puestos de responsabilidad de las empresas. Tiene claro que más mujeres deben ocupar estas posiciones.

Él no cree que, a su edad, a los chicos y a las chicas se les trate de manera diferente, más allá de las marcas exigidas en Educación Física. Sí ha visto bromas de mal gusto en internet que le parecen fatal y no se cortaría ni un pelo si uno de sus amigos soltara una barbaridad a una chica por la calle: “Aunque sea un cachondeo, no lo permitiría”.

Opina que la manifestación del 8-M de 2018 y que el feminismo sea una constante en los medios de comunicación ayuda a “ser más consciente de actos denigrantes y a apoyar más la defensa de la igualdad”.

“Creo que se ha avanzado mucho en la igualdad entre hombres y mujeres, pero todavía queda un poco de camino por recorrer”

Miranda Cervantes / 17 años, Estudiante de 1º de Bachillerato

Cree en la igualdad entre hombres y mujeres, y en que aún hay que luchar por conseguirla, pero le parece que ciertas connotaciones “más fuertes” del movimiento feminista a veces son contraproducentes y “generan rechazo”.

Nació en México pero ha vivido casi siempre en España. Ahora, cuando cruza el charco, le chocan algunos comportamientos: “Allí la sociedad sí es muy machista”.

No suele hablar de machismo con sus amigas, pero sí se ha dado cuenta de que existe una cierta presión por el hecho de ser una mujer: “Nunca he sido muy femenina, así que supongo que no encajo en los estándares sociales de lo que significa ser una chica”. Para ella, que el feminismo esté de moda es un arma de doble filo: “Puede beneficiar a las mujeres porque es un contrapeso, pero a la vez crea más resistencia y hace el diálogo más complicado”.

“En la era de lo políticamente correcto estamos convirtiendo algunas cosas en tabús y, al final, generamos aún más desigualdad”

Carlos Melones / 15 años, Estudiante de 4º de la ESO

Cuando piensa en la movilización de las mujeres no siente que se dirijan a él. Le parece bien porque “en algunas cosas todavía no hay igualdad”. Por su parte, ha encontrado en casa el escenario perfecto para demostrar que todos son iguales.

Su contribución a la igualdad ha llegado de forma muy natural. Su hermana mayor se quejaba de que no ayudaba en casa, así que empezó a ayudar: “Tiendo la ropa, lavo los platos, me he ofrecido incluso a planchar pero no me dejan porque dicen que tengo mucho peligro”. El feminismo no forma parte de su conversación habitual, pero sí la masculinidad: “Alguna vez hablamos de que se nos piden muchas cosas por ser chicos que no se nos tendrían que pedir”.

“A veces parece que por ser hombre tengo que ser más fuerte, más duro, más atlético y me tienen que gustar todos los deportes. Y no, no lo cumplo”

Carlota Romero / 14 años, Estudiante de 3º de la ESO

Carlota tiene varios hermanos y una hermana, y sus padres esperan de todos que den lo mejor de sí mismos. Ni en casa ni en clase ni con su grupo de amigos ha notado diferencias. Y si las notara, avisa: “Nosotras sabemos que podemos hacer cualquier cosa”.

Sí que alguna vez algún chaval ha soltado aquello tan viejuno de “las chicas, a planchar” y la respuesta de Carlota y sus amigas ha sido simplemente pasar “de la estupidez”. Ella, que se considera feminista, no tendría problema en afear un mal gesto a cualquiera de sus cercanos y, sin dudarlo, hablaría con su mejor amiga si viera que su novio tiene comportamientos machistas con ella: “Si la cosa fuera extrema, le diría que dejase al chico. No permitiría que le hiciese daño”.

Menciona a su abuela, que está encantada con las oportunidades que ahora tienen sus nietas y que no fueron las mismas que las suyas, y lanza una pequeña crítica contra las feministas que, según su opinión, “quieren radicalizar el feminismo”. Para el futuro, mira a países con menos libertades que el nuestro: “Me gustaría que todos fuésemos exactamente iguales”.

“Si un chico suelta una estupidez, a nosotras nos da igual. Sabemos que podemos hacer cualquier cosa, digan lo que digan”

Rodrigo de la Torre / 13 años, Estudiante de 2º de la ESO

Para él, que todos tenemos los mismos derechos es una evidencia, y el pasado ha quedado atrás: “Antes las mujeres han estado sometidas a los hombres, pero ahora ha habido una reacción: ya sabemos que eso no está bien”.

Cuando mira al 8-M, a Rodrigo le molesta una cosa: “Muchas feministas dicen que los hombres nos tenemos que sentir culpables por ser hombres, por lo que otros hombres han hecho a las mujeres aunque nosotros personalmente no hayamos hecho nada”. Para él, no todos los hombres son iguales, y cuando piensa en reivindicaciones feministas mira más bien a países como Arabia Saudí: “Allí hay leyes que someten a las mujeres: no pueden divorciarse, no eligen con quién se casan, no han podido conducir hasta hace unos meses”. De mayor le gustaría ser diplomático.

“Cuando era pequeño pensaba que tenía que sentir vergüenza si lloraba pero ya no, he aprendido que es una forma de expresar mis sentimientos y que no pasa nada”

Redacción y entrevistas: Sara Polo y Virginia Hernández Diseño y maquetación: Antonio Pedro Germán. Fotografía: Olmo Calvo Responsable de especiales: Virginia Hernández


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