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Maltrato sin lesiones y orden de alejamiento

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Artículo por José-Antonio Burriel, presidente de NOmasVG.

El Tribunal Supremo ha zanjado definitivamente una diversidad de interpretaciones judiciales respeto a la orden de alejamiento como pena o medida complementaria a la condena por malos tratos: El Supremo dispone que los jueces están obligados a imponer esta pena como complemento a la principal de seis meses a un año de cárcel. Un expresivo titular de un medio de comunicación lo expresa así: Los bofetones a la pareja serán condenados siempre con alejamiento.

Resumiendo la importante sentencia del Tribunal Supremo que supone jurisprudencia firme:

Cuando en un juicio quede acreditado que un hombre ha abofeteado, empujado, zarandeado o sometido a su pareja o expareja a cualquier otro maltrato de hecho leve, de los que no provocan lesiones, el tribunal deberá imponerle siempre, además de la pena prevista de prisión, una condena de alejamiento temporal de la víctima.

Sentencia del Tribunal Supremo

La reforma del Código Penal de 2015 introdujo como nuevos delitos dos clases de maltrato machista diferentes, pero ambos los condenó con penas idénticas, de seis meses a un año de prisión. Se trata de agresión o maltrato de hecho sin lesiones y de las lesiones a la pareja o expareja de menor gravedad. La única diferencia entre la una y otra es si la víctima, a causa del golpe o el ataque, precisó atención sanitaria o no, por mínima que fuera.

En el caso de las lesiones de menor gravedad, ningún juez y tribunal ha tenido en estos tres años duda alguna de que la condena de cárcel del artículo 153 tenía que llevar aparejada de forma preceptiva la pena complementaria de prohibición de aproximarse a la víctima sexual vinculados a la violencia de género.

Sin embargo, en el caso de los maltratos de hecho sin intervención médica muchos jueces entendieron que el artículo 57 no le era de aplicación obligada, y que, por lo tanto, la condena de alejamiento era opcional.

La sentencia del Supremo fija definitivamente jurisprudencia: Haya o no asistencia médica, el maltrato físico será condenado «de forma imperativa» con alejamiento, lo que mejorará de forma automática la protección de miles de víctimas.

¿Razones para esta sentencia del Tribunal Supremo? “cualquier interpretación que se haga del precepto (artículo 153) debe estar inspirada en una mejor y más adecuada protección de las víctimas”. Esta sentencia es un paso hacia delante en la protección de las victimas.

En efecto, cuando el agresor maltrata a su pareja o ex pareja, de acuerdo con lo fijado por la Ley Orgánica, y es condenado a una pena de nueve meses a un año de prisión, no suele entrar en la cárcel si no tiene antecedentes penales: la suspensión provisional del cumplimento de la condena suele concederse. Podemos preguntarnos: ¿si puede acercarse a su pareja no existe ocasión de un nuevo maltrato? Otra pregunta u otro modo de enfocar el tema: ¿no existirá temor o miedo en la agredida ante una nueva agresión por quien ya lo ha hecho con anterioridad?

Mientras esté en vigor la orden de alejamiento las fuerzas policiales deben “supervisar” que el agresor cumple esa orden y que la mujer se siente protegida. Y en mas de una ocasión he escrito: el agresor debe sentir “sobre su nuca el aliento de las fuerzas policiales; el agresor debe sentirse vigilado y controlado.”

Ni que decir tiene que la imposición de la pena de alejamiento debe acarrear las decisiones judiciales acerca de los hijos, si existen, de ambos.

Perfil oficial de la Asociación No Más Violencia de Género "José Antonio Burriel", por la erradicación de la violencia contra las mujeres.

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